Localización y Descripción

La cueva del Niño se encuentra en el municipio de Ayna, en la provincia de Albacete, unos 60 km. al sur de la capital, enmarcada en la Sierra de Alcaraz, que constituye el eslabón más septentrional de la Cordillera Bética, sirviendo de transición entre esta última cadena y la llanura manchega. El yacimiento se localiza en la cuenca media del río Mundo, afluente del Segura, que en este tramo discurre a lo largo de una serie de hoces excavadas en las calizas del Jurásico, dando lugar al denominado Cañón del Calar del Mundo. Estos cañones se asientan sobre una base de sedimentos del Liásico fuertemente plegados, que dan lugar a un paisaje ondulado de penillanuras y pequeñas colinas, coronadas por algunas moles de cierta importancia, destacando los picos de la Peña de la Albarda (1.254 m.) y el Pico del Halcón (1.230 m.), que corona el espolón calizo donde se abre la cavidad.

La boca de la cueva se abre al pie de un cantil rocoso en la pared norte del Barranco del Infierno, por el que discurre un arroyo afluente del Mundo, que desemboca en este último por su margen derecha pocos kilómetros aguas abajo. El entorno inmediato al yacimiento es por lo tanto bastante abrupto, aunque una vez fuera del conjunto de cañones y barrancos del río Mundo el paisaje se torna más ondulado, aunque típicamente serrano.

Nino CINEPROAD

Vista de la boca de la Cueva del Niño y su entorno. Imagen: Cineproad (http://www.cineproad.com)

Por lo que respecta a la cueva en sí misma, se trata de una cavidad de unos 30 metros de desarrollo, de morfología ovalada, aunque la presencia de una importante formación estalagmítica en el centro de la misma permite hablar de la existencia de dos salas bien diferenciadas. La primera sala es de forma semicircular, con un diámetro aproximado de 15 metros; el techo gana en altura desde la misma entrada, dando como resultado una cavidad bastante amplia. El suelo es regular, casi horizontal, formado por un sedimento arcilloso, de color rojizo, muy suelto y polvoriento en la superficie. En la pared izquierda de esta sala se encuentra el principal panel de pinturas paleolíticas.

La segunda sala está separada de la anterior por la formación estalagmítica. Es similar en tamaño a la primera, aunque aquí el suelo es mucho más irregular, debido a la gran cantidad de material procedente de derrumbes del techo y paredes de la cavidad, comenzando a ascender progresivamente desde el grupo de espeleotemas. La superficie de la segunda sala bascula hacia el noreste con una fuerte inclinación, de tal forma que en su extremo oeste está a mayor altura que en la primera cavidad, mientras que su extremo este representa la menor cota de la cueva. La topografía de esta segunda sala es mucho más compleja que la de la primera, debido a la gran cantidad de bloques caídos y un potente cono de derrubios. El segundo panel de pinturas se encuentra en un pequeño covacho que surge de la pared izquierda de esta sala.

El acceso a la cavidad se realiza a través de una boca relativamente pequeña, ancha y baja, localizada en un abrigo de unos diez metros de longitud y situado al pie de un cantil prácticamente vertical; frente a la boca, situada en el extremo izquierdo del abrigo, la visera tiene unos tres metros de longitud, con una altura máxima de unos dos metros. A medida que nos desplazamos a la derecha, alejándonos de la boca de la cueva, el abrigo va estrechándose y perdiendo ángulo con respecto a la alta pared vertical donde se abre, hasta que llega a confundirse con dicha pared. No obstante, este abrigo se encuentra en la actualidad rellenado en gran medida por bloques y costras de calcita, lo que indica que la entrada original de la cavidad debió ser de mayores dimensiones.

plano

Planta de la Cueva del Niño (según Higgs et al. 1973)